Premio Mención Honorífica 1er Concurso de Poesía
"Miguel Rivera Mendoza" del Centro de Experimentación para el Aprendizaje Permanente (CEPAP)
Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez
(UNESR)
Caracas, 2005.
DEDICADO A:
Todos los pacientes de la Comunidad Terapéutica de Aragua
de la Fundación José Félix Ribas,
quienes con su esfuerzo para salir del mundo de las drogas
inspiran admiración, respeto
y le han dado la esencia a este libro.
A:
El Equipo Terapéutico (1999-2002) José García, Cenda Flores,
Cristina Alfonso, Zaida Iriarte, Lesbia Chapman, Romel Galido,
Jeannet Gómez, Simón Pineda y Glynis Camacho
A:
Mi abuela Teresa Romero y mi abuelo Jerónimo Tovar
quienes desde su analfabetismo
me enseñaron a leer entre las líneas de la vida.
A:
Mis Hijas gemelas Luz y Sheylla
mis dos mejores poemas
Soy las nueve y media
de la mañana.
El día viernes por la tarde.
Soy la noche larga
hasta la madrugada sola
cualquier idea suelta
muchos sueños sin dueño.
Soy una tristeza oceánica
una duda intermitente
un gesto rebelde a temprana edad.
Soy una conversación a media noche
bajo un poste sin luz.
Una calle bajo la lluvia.
El tiempo ha dado otra vuelta
y hoy soy el mismo silencio.
Aquí voy
a enfrentarme
con la noche y la calle
y con los seres
que por ella deambulan
sin sombras.
Los fantasmas
y los miedos
andan sueltos
en cualquier rincón
se esconde la oportunidad
de estrellarse.
a: José García
Hoy no aguanto la culpa
ni la vergüenza después de pasar
toda la noche dentro de una pipa.
Hoy no consigo el camino a casa
no sé como verle la cara a mi mamá
después de vender la plancha
y el ventilador
la misma plancha que le regalé
el día de las madres
la misma plancha de la que tanto
habla José García
la misma plancha que quemé
a cambio de una pipa
para sumergirme de arrebato.
Hoy no encuentro la licuadora
para licuar mis penas y mis culpas
hoy licua en otras manos
ya ni recuerdos quedan
del trozo amargo a cambio de ella.
No doy con los zapatos y la ropa nueva
ni con la cadenita de oro
con la imagen de la virgen.
Hoy no soporto la desesperanza
ni la tristeza
después de perderme
en los escondrijos empolvados
de mi inconsciencia.
a: Roberto
En cada línea de la frente
se dibuja una tristeza.
En cada marca de la cara
estampada una batalla perdida.
En la comisura de los labios
atrapados los intentos fallidos
de andar por mis propios pies.
Ya no queda cutículas en mis dedos
me las he comido
para matizar las angustias de mi alma.
Cada cicatriz cuenta una historia
alguien quedado en el camino.
Cada hueso roto
guarda sueños inconclusos.
Cada uña extremadamente corta
mitiga una culpa
Cuanta amargura hay en mi rostro.
Cuanto vacío en mi corazón.
Cada mueca denota un rencor hecho viejo
un resentimiento amarrado en las entrañas.
En estos días soy un espantapájaros.
Un día después…
al frente del espejo
ese lugar donde debiera estar
la imagen de una persona conocida.
El agua fría
no es suficiente para devolver
la normalidad a la vida.
Ni el jabón
para olvidar el pasado
tantas mentiras dichas.
Hoy no desayuno crema dental.
La mañana...
mi enemiga de siempre.
La calle...
mi peor realidad.
La gente... sombras que se mueven
en diferentes direcciones.
Esa silueta conocida
con el mismo pantalón roído
la misma camisa deshilachada
la misma expresión de dolor
en la espalda corvada
el viejo hueco en el zapato.
a: Carlos
Que final tan duro
para tanta lucha.
Las uñas se me quedaron
a lo largo del camino
me he conformado con las cosas
que llegaron hasta mí
y vivo aferrándome.
Mi grito de madurez
se ahogó en una sola noche.
No me queda más remedio
que detenerme sorprendido
y en silencio
con la vida acuesta
tristeza de años
con la amargura
en el bolsillo de atrás
con la nostalgia a mil por hora
la piel endurecida y el canto suspendido.
a: Antonio Barrios
Espero...
como quien espera
la pena de muerte
ya resignado
y satisfecho por lo vivido.
Espero descolgado ante la vida
como quien ha malgastado
todo su aliento
corriendo tras la alegría.
Espero impotente ya
que la soledad
con su peso me aplaste
como quien solo espera
que deje de llover
porque no tiene donde guarecerse.
Espero por mí
como quien le dieron una vida
sin darle las instrucciones
para utilizarla.
Espero... sólo espero
como alguien que espera
tan sólo espera.
Espero
con la mirada fija
en un punto distante
y la mano temblorosa
y la voz entrecortada
y el corazón encogido
y los pensamientos idos
y los sentimientos muertos
sin pertenencias
sin lugar fijo
ya no soy yo el que habla
susurra o se debate
porque yo tan sólo espero.
a: Ramón Marín
Ando de días en días.
Días... proyecto
Días... sueño
Días... vuelo
entre lo real o no.
Días de nada.
Otros pienso
sentado en ninguna parte.
Unos miro al cielo sonriente
otros al suelo sin sonreír.
Algunos veo al tiempo
pasando haciendo señas
de no regresar.
Cualquiera como y bebo
otros sólo siento y vivo.
Unos duermo
en lecho de puro recuerdos
otros despierto
alargo las 24 horas.
Días de todo
días de poco
días de suficiente.
a: Douglas
Ingreso
Mirada de niño
en rostro de adulto
un ser atrapado en humo.
Sin tiempo... sin rumbo
muchas historias entre las venas
y en pliegue de los dedos.
La mentira en los bolsillos.
Oculto en los rincones
siempre por el atajo.
Hijo de la confusión
con un grito por dentro:
-“hasta aquí”.
Con “una luz al final del túnel”
en un hoyo
hecho con sus propias manos.
Con los días “entre la espalda y la pared”
sin dejar salir sus alas
y arrastrando la misma piel
años tras año.
a: Gregori
En ese trayecto
entre la fantasía y la realidad
hay un temblor en las manos
un llanto seco
el hilo delgado de “mi mundo”
En el temblor
habita el miedo disfrazado de rabia
la respiración atropellada
mariposas en la cabeza
en el estomago.
Es tejer y destejer supuestos
“andar por las ramas”
la incertidumbre llenando todos los espacios
el humo blanco
no el de los pulmones
el de la lágrima suelta
la lágrima propia
la ajena... la compartida.
Entre el espejismo y lo real
hay un viaje en doble sentido
muchas voces al mismo tiempo
una contienda contigo mismo
hacia adentro hacia fuera.
Es un descubrimiento
y redescubrimiento a diario
es quitar velos y encender luces
no las etéreas
las del corazón
el corazón abierto
sensible... irrefrenable.
Es entregarse
dejarse llevar de la mano
a través de “la noche oscura”
aceptarse
hasta que tomas el timón
despliegas las alas
y dejas atrás el cascarón
asido al árbol
tu cobijo en el verano.
Entre la ilusión y tu vida
hay cantos... primaveras
lluvia fresca... retoños
esperanzas y alegrías.
a: Janis Van her
Hoy de nuevo
me tiembla la mano
ante la vida.
La confusión me nubla la vista
y tengo miedo
de seguir volando a ciegas.
De nuevo
se me encoge el corazón
y siento
que he perdido un dedo
más aún...
el dolor es tan profundo
que de repente he perdido toda la piel
y he quedado desprotegido
a la intemperie.
Hoy de nuevo
algo que descubro en mí
me tambalea las alas
pero presiento
que es sólo otro invierno de mi existencia
con todo su vendaval
todo su frío... oscuridad... desolación
e interminables chubascos.
Sólo un invierno más.
Después
vendrá la primavera
con su color y su alegría.
De nuevo
me detengo a pensar
con ese sabor en las manos
que deja
al pasar la tristeza.
a: José Rengifo
Cargo extraviada la sonrisa
y no estoy seguro de encontrarla
en estos largos pasillos.
Hoy se fue el circo
bien temprano en la mañana
me toco ver el desfile de camiones
y mi alma de gitano
se me estremeció por dentro.
Ayer la carpa estaba armada
a la media noche
hoy al salir el sol
sólo el eco de las risas
y la voz del presentador
ensaya el nombre de otra ciudad.
Ahora con las alas abiertas
se acercan tiempos muy buenos.
Atrás se queda
el traje apretado de payaso triste
la rutina de maromas
y las falsas.
Atrás se quedan las noches largas
las trampas y los barrancos.
Ahora caen las primeras lluvias
la primavera por dentro.
Ahora un ayuno de silencio
en lugar de tanta bulla.
Atrás se queda la confianza
y la desconfianza
la excusa perfecta.
Los gestos del imitador
sin imagen propia.
Ahora una ruta planeada
el sueño construido a sudor y satisfacciones.
El tiempo pensado
y el oído puesto muy cerca del corazón
para sentir el galope
que llevas bajo esta nueva piel.
a: Santos
Recaída.
¿Cómo sabes tú que va a llover?
Evidentemente el cielo
te da señales… siempre.
Se oscurece el horizonte
se ve el relámpago a lo lejos
se siente el aire fresco
el olor a tierra húmeda
caen las primeras gotas
anunciando la entrada del chubasco.
Está en tu corazón
mojarte o no.
Las excusas salen al paso
te hacen señas
el episodio se repite
y al despertar aturdido
sólo te recuerdas
corriendo tras la ilusión efímera
de una esperanza falsa.
La frustración... volvió a ganar
volvió a ganar el impulso
toda la cuesta lograda se ve desde abajo
tendido de bruces
en el fondo del barranco.
a: Víctor Hugo
In conclusiones
No consigo el camino en “la noche oscura”
arrastro mis cuatro paredes
a todas partes que voy.
Ya no escucho las voces
que llenaban la soledad de días enteros.
Algo más sin terminar.
Para qué salir...
la lluvia no cae para mí.
Para qué cantar...
bajo la tierra todo es más seguro.
Para qué cambiar de piel
si me pesa el caparazón
de tantas in conclusiones.
Mi corazón habita
en ese trayecto
entre la tristeza y la esperanza.
Ya no veo las señales
se me extravió la mano
que apretaba la mía.
Las lágrimas no lavan
tantas soledades juntas.
a: Angel Rodríguez
El proceso
es reconciliarse
retomar lo aprendido
lo esencial.
Hoy me reconcilio con la alegría
ver el brillo y los colores de las cosas.
Es reconciliarse con las puertas.
Hoy todas las dejo abiertas
no escondo nada detrás de ellas
cambio veredas por calles amplias
las puertas de antes están selladas
hay nuevas puertas
hacia jardines de franqueza
con gotas de roció.
Hoy me reconcilio
con mis seres queridos
con mamá y papá
volver a ese momento
en que era su luz y alegría.
Es reconciliarme conmigo
sin volver a ser el mismo de antes.
a: Wladimir
Conozco una casa
donde las chicharras
cantan columpios de niños alegres
y las ardillas se acercan confiadas.
Una casa larga a días intensos.
Sin la presión del rechazo
ni la burla furtiva
ni planes escondidos.
Una casa larga y cálida
como noche en compañía.
Conozco una casa que no está a la vista
que aparece entre los árboles
de puertas abiertas y amplias ventanas.
Donde habita la alegría y la tristeza
la pena y la esperanza.
Donde no hay espacio
para la mentira
la indecisión ni la cobardía.
a: Rafael Arturo Rodríguez
Poco a poco voy revisando
todas las habitaciones
de mi vida
sin dejar nada intacto
sin desempolvar.
Poco a poco estoy sacando
lágrima a lágrima
tristezas y añoranzas
sueños inconclusos
miedos petrificados
y amores olvidados.
Un poco más
y limpio todo
no hay telarañas en mi conciencia
no hay costras
ni llagas en mis recuerdos
no hay rincón a salvo
que no vaya a revisar
ordenar y desocupar
en esta limpieza general.
Muy poco falta
muy poco queda por limpiar.
a: Simón Torres y Narciso Contreras
C.T.A. 1990
Recuerdo la expresión placida
en el rostro de un niño
en brazos de su padre
ellos dos solos
por la calle de un pequeño pueblo.
Recuerdo a la muchacha
con braga anaranjada
y botas de goma
en el patio de una fábrica
en una zona industrial.
Recuerdo la paloma muerta
al lado de un zapato de dama
en una avenida de ciudad
flanqueada por la velocidad
de la gente y de los autos.
Recuerdo el retoño en el tronco
de un árbol caído
camino a esta casa.
Recuerdo los lunes por la mañana
esos adioses con lágrimas en los ojos
los jueves por la noche
y esos encuentros fugaces
comienzo de una gran aventura.
Recuerdo unos pasillos largos
suficientes para acunar un sueño
el cementerio de chicharras
al lado de una puerta principal.
Recuerdo la sorpresa
la incertidumbre y la amargura
en la cara de la primera visita.
A uno y a otro
creyendo no poder
aún con un egresado al frente.
Recuerdo la primera noche de luna llena
sentados en el piso
con la euforia de ser protagonistas
de un gran suceso.
Otras lunas llenas vendrían.
Recuerdo a un amigo
enamorado de sí mismo
hijo de las cayenas
las trinitarias
los apamates y los duendes de la noche.
Recuerdo una gaviota tierra adentro
“amiga mía y del alma mía”.
Al León y al Riobueno
mis padres existenciales.
A mi hermana leyendo el Corán
llenándose de Arabia y de su moro.
Recuerdo un abrazo profundo
a corazón abierto
contrarrestando el asma
chispas de sonrisas
y verbo para levantar el ánimo
tolerancia y alegría
pura condescendencia.
Recuerdo a un gigante
lleno de interpretaciones
y mitología griega
risa de trueno
ateo y tajante
abrazo de oso y corazón grande.
Al Palomo de risa fresca
y humor permanente
hermano incondicional
padrino de mis dos estrellas.
Recuerdo a Oscar... Dioleida
Luz...Clara... Cecilia Graterol…
Chiquito… Alexandra… Betty
Aníbal el del niño alegre
a Euclídes y Apolonio.
Recuerdo a mi hermano vegetal
hijos del mismo árbol y la misma soledad
mi maestro ancestral de la universidad de la vida
principito de canas y barba larga
encantador de cristofués
cultivador de metáforas y orquídeas.
a: Romel Galindo
Es mayo...
el framboyán tiende su alfombra roja
y el cielo cenizo
le delinea los anillos a la luna.
Júpiter... está más cerca en esta época del año.
El silencio me pesa.
El mismo canto de pájaros
la misma intensidad en las vidas ajenas.
Esa sensación agradable
de la amistad como forma de vida.
El cariño sincero
al ponerte en el lugar del otro.
La sonrisa transparente
con total ausencia de malicia
si acaso un picardía ingenua... fresca.
Los sueños compartidos
las alegrías y penas compartidas.
Es mayo... se acercan las lluvias
y las chicharras
los días largos y las emociones revueltas.
a: Cenda Flores
La lluvia con su música
sustituye el canto de los pájaros.
El silencio es señor que acompaña y enseña.
El agua fría sobre la piel
el agua en pequeñas gotas
que las chicharras han llamado.
Canto y agua
agua en música
música y silencio
silencio... y al final
tu propia voz
tu voz de adentro
tu voz de chicharra
que llama al agua
el agua que calma toda la sed
la sed del alma.
a: Cristina Alfonso
Vivo de sutilezas
veo una buena intención
y un criadero de crisálidas
donde todos ven zancadillas
y un cementerio de chicharras.
Soy testigo de milagros a diario
donde otros ven cifras y ramas secas.
Me llega el aroma
de los corazones que renacen
el destello de una lágrima sincera
la dulzura de una risa fresca
donde otros ven tristezas
desesperanzas y malas intenciones.
Existo de sutilezas
de doce abrazos al día
de un roce suave en el hombro
y un beso a la distancia.
Me alimento de pequeños detalles
que descubro en mí
y de las voces que me guían
a través de la neblina
donde otros sólo ven mis errores
y mis intentos fallidos de alzar el vuelo.
Vivo de pequeñas cosas
de un reconocimiento
de un chispazo de alegría por entender
que no tengo la culpa de esta “noche oscura”
y que la confianza y la desconfianza
se quedaron sentadas en la acera del frente
“sin velas en este entierro”.
Veo con esperanza una oportunidad
entre el mal olor
la basura y las hojas secas
donde otros sólo ven un camino polvoriento
y dificultades a cada paso.
Vivo de sutilezas
ayer cayeron las primeras lluvias
y me germinaron las semillas por dentro
donde otros con el ceño fruncido
desempolvan su paraguas y maldicen el regalo.
Hoy la mesa está servida
con manjares a la vista
donde unos sólo ven pilas de platos sucios
y las ganas de no estar aquí desfilar ante sus ojos.
Hoy un coro de chicharras
que he visto renacer
llama la primavera
y me alimentan el alma de pequeñas cosas
donde otros se cubren los oídos y se echan a dormir.
Hoy vivo de la brisa suave
que mece el araguaney
el framboyán... el bucare y los apamates
y de cada cambio que fortalecen mis alas.
a: Ernesto Mirabella, Jesús Rodríguez y Rafael Ledezma.
Egreso.
Toma... una libreta
para que anotes las horas y minutos
que rías y juegues con tu hija mayor.
Toma... una libreta
para que registres todas las veces
que compartes con amigos
fuera de tu trabajo y ensimismamiento.
Toma... una libreta
para que constes todas las veces
que regreses a tu casa
ahora que te toca alzar el vuelo
hacer tu propia vida.
Toma un cofre lleno de “noes”
de abastecimiento para todas las veces
que te cueste poner limite a una manipulación
úsalos hasta que encuentres los tuyos.
Toma… una ración de salsa de tomate.
En caso de emergencia puedes comerla.
Para que recuerdes:
todo lo que te propongas aprender
lo puedes aprender
que es mas fácil hacer amigos
que hacer salsa de tomate
y los dos le dan gusto a la vida.
Toma…
una porción de tierra
en un saquito de terciopelo.
Tierra de la mejor del país
de la mejor del planeta
lo que siembres aquí
dará muy buena cosecha
tú eres la prueba
te sembraste y hoy te cosechas.
Llévala de recordatorio
para cuando las cosas se pongan duras.
Ya una vez lo hiciste
caíste hondo y saliste
se nublo la vista
se entristecieron los amores
y resolviste.
Toma... llévate mi corazón
para cuando tengas sed
te falten fuerzas y compañía
bebas y te entibies el alma.
Toma... llévate este momento
y vuela alto y lejos
que una parte de mí
se va contigo
y una parte de ti se queda.
a: Ligia Goncalves
Mientras llueva…
para calmar la sed de la tierra
y nazcan niños
todo está bien... lo demás es cotidiano.
Mientras los tropiezos y frustraciones
me den el temple para soportar las caídas
y pese el dolor poder levantarme
y recomenzar el camino
daré el otro paso y el otro.
Mientras llore y ría
y aunque sea una persona
en el mundo crea en mí…
estoy a salvo.
Mientras me conmueva
con la lágrima ajena
mientras las mías
lavan mi cara y mi alma
estoy vivo en esencia.
Mientras mi ropa esté limpia
mi pan esté suave
un techo me cubra y mi lecho esté tibio
respiraré lleno de gratitud.
Mientras la distancia
no sea un obstáculo para el encuentro
más bien maceración para ello
no estaré solo en ningún momento.
Mientras haya un abrazo
y unos “buenos días”
a través de una cara sonriente…
voy remando y sacando el agua.
Mientras tenga el arte de hacer preguntas
pueda equivocarme y corregirme.
Mientras tenga el deseo de sembrar y ver crecer
no me faltará un consuelo oportuno
y voy por buen camino.
a: Raquel
Hoy no haré agenda
no es necesario
el día está claro
y hay buena visibilidad.
No anotaré fechas
ni direcciones
nadie sabrá que hice
hoy con el tiempo.
Sólo buscaré un abrazo
que dure el tiempo necesario
para saber que existo.
Un abrazo
de alguien que no lleve mucha prisa
y se detenga el tiempo suficiente
para sentir mi esencia.
Un abrazo
donde no se inmiscuya la palabra
y reine la espontaneidad.

No hay comentarios:
Publicar un comentario